Fabula
Es una narración breve que pude ser en prosa o en verso en donde los protagonistas son animales u objetos con la finalidad de dar una moraleja , por lo tanto , tiene finalidad didáctica
EJEMPLOS :
- 1 EL TIGRE HIPOCRITA Y EL LEOARDO
- Autor: José Joaquín Fernández de Lizardi
Moraleja: hay que evitar ser como aquellos que viven de habladurías y dicen compadecer cuando en realidad poco aportan. Es de hipócritas mucho hablar, pero a la hora de la verdad no hacer ni aportar nada.
- 2 LA TORTUGA Y LA HORMIGA
- Autor: José Joaquín Fernández de Lizardi
Moraleja: quien no trabaja y se esfuerza por su bienestar puede vivir momentos de penuria por no asegurarse su fortuna. Quien está prevenido está mejor protegido.
- 3 EL RUISEÑOR Y EL CUERVO
- Autora: Rosa Carreto
Moraleja: muchas veces se desaprovechan grandes talentos por corrupción y amiguismo.
- 4 EL TRAJE QUE ESCOGIO EL CHARRO
Moraleja: cada quien tiene su propio valor y se destaca por sus particulares habilidades. No trates de darte valor pisoteando a los demás.
- 5 EL AGUILA Y LA FLECHA
- 6 EL CABALLO Y EL SOLDADO
- 7 EL MAYA Y EL AZTECA
En esta fábula un hombre maya y un azteca son los únicos dos hombres que quedan en una población específica, y para sobrevivir tienen que ponerse de acuerdo. No obstante, por ser de culturas diferentes y venir de tradiciones diferentes a ambos les cuesta mucho ponerse de acuerdo en sus decisiones, y casi siempre terminan en disputa.
Un día les toca tomar una decisión que afectará profundamente sus vidas, tanto que de ella depende su permanencia en la tierra. El maya, tras pensarlo mucho, le hace una propuesta al azteca, una propuesta que a todas luces se ve convincente, pero que el azteca, en su terquedad, termina por rechazar, no porque no le pareciera apropiada, sino porque era la propuesta del maya, ese otro tan distinto de sí. Por su terquedad, el azteca termina por perder la vida. Prefirió la muerte antes que doblegarse. La moraleja de esta historia es que hay que aceptar a todas las personas sin importar de dónde provengan, ni el hecho de que sean o piensen diferente a nosotros.
- 8 LA TORTUGA Y LA HORMIGA
«En este mísero invierno, dime ¿Qué comes, amiga?», le preguntó la tortuga a la hormiga. «Cómo trigo», dice la hormiga, «y maíz y otras semillas, de las que dejo en otoño mis bodegas bien provistas». «Dichosa tú», dice la tortuga, a la par que se queja de su fortuna, pues en su pantano, en ese charco en el que habita, solo llega a comer una que otra sabandija que encuentra. Solo eso y el crujir de su barriga. «¿Y en el verano, en el largo verano, qué haces tú, amiga tortuga?», responde la hormiguita a la par que ordena sus semillas. «Yo, a la verdad, día por día me estoy durmiendo en el fondo de este pantano o sentina, y es raro verme, en el suelo arrastrando la barriga», dijo la tortuga.
A todo esto la hormiga replicó: «Pues entonces no te quejes, de las hambres que padeces, ni de tu suerte mezquina; porque es ley muy natural, al mismo hombre prevenida, que al ser que nunca trabaja, la penuria lo persiga». Sin duda, una de las fábulas mexicanas más interesantes.
- 9 EL SERRANO Y EL JALAPEÑO
Dos chiles se encontraban discutiendo acerca de cuál era el mejor, si el serraño o el jalapeño. Esta discusión había comenzado a partir de un concurso que estaba próximo a celebrarse, y en el que un jurado de alto nivel decidiría cuál de los dos era el mejor. Mientras esperaban el resultado del concurso, ambos chiles dieron lo mejor de sí: se ejercitaron, se pusieron en su mejor forma y se prepararon para ser, cada uno de ellos, el mejor de todos los chiles de méxico y el mundo.
Para su gran sorpresa, el día del concurso el jurado terminó dando un resultado que los dejó boquiabiertos: tras probar cada uno de los chiles, al final se decidió que cada cual era el mejor en su tipo, pues cada cual tenía atributos dignos de resaltar
- 10 EL PERRO FIEL
En ella se cuenta la historia de un hombre que tenía un perro al que no paraba de maltratar, debido, entre otras cosas, a la situación de pobreza que pasaba. El espíritu de los animales, Kakasbal, habló con el perro maltratado y le sugirió que abandonase a su amo, ya que todos los días recibía muchas palizas. El animal se negó en rotundo diciéndole que nunca escaparía porque él era un perro fiel, a pesar de que su dueño nunca se lo agradeciera. El espíritu fue tan insistente que el perro le hizo creer que aceptaría su propuesta. Para ello, debía venderle su alma y el animal tendría un deseo.
El can le pidió al espíritu un hueso por cada pelo, ante eso el espíritu se puso a contarlos hasta que el perro se acordó de su amo y se movió a propósito para que éste perdiera la cuenta. Tras el enfado del espíritu, el animal aseguró que fue por las pulgas. Este proceso se repitió hasta cien veces, entonces Kakasbal se dio cuenta de que el perro no quería venderle su alma. Por lo que le respondió al perro, «me has engañado, pero me has dado una lección, porque ahora sé que cuesta mucho más comprar el alma de una animal que la de un ser humano».
